Después de un largo descanso en la incertidumbre de cuándo acabaría la huelga, hemos vuelto a clases después de 3 semanas del bloqueo a las instalaciones de la Universidad de Sonora.
Hubimos algunos que aprovechamos estos días libres para adelantar el proyecto "Torre Corportativa", asistir a fiestas, ordenar nuestros cuartos e incluso ir de viaje. Algunos otros ya se encontraban en pleno aburrimiento debido a este paro laboral por parte de los
Este último fin de semana, lo pasé con Pablo Kino y su primo Larry, visitando desde LA. Teníamos planeado irnos a San Carlos desde el sábado en la tarde. No debería usar la palabra "planeado" porque dicha planeación apenas llevaba 30 minutos y decidimos lanzarnos, pero cuándo Pablo y Larry llegaron por mi a mi casa, decidimos que como Pablo no había pasado tiempo con Vicky, iríamos al cine a ver No Country For Old Men--muy recomendable, por cierto--, después a cenar unos famosos burros, y finalmente a prepararnos para el viaje (sin Vicky, por falta de permiso).
La preparación requerió principalmente de:
- 36 latas de cerveza BudLight
- 1 Coco, mi perra Weimaraner
- 1 jaula para transportar a Coco
- 1 casa de campaña para 6 personas
- 4 Suéteres (uno de los cuales sirvió para hacer limpieza)
- 3 Cobijas
- n desperdicios de tablas para hacer fogata
- 1 Cámara fotográfica y su kit
Emprendimos el viaje alrededor de la 1 de la mañana. Pablo Kino fue nuestro piloto, Larry el copiloto (qué dormía bastante), y yo el cuidador de Coco en el asiento trasero.
Pablo sugirió llegar a la playa Los Pilares, a un lado del Estero El Soldado, y así lo hicimos. Prepararnos armando la casa de campaña y encender la fogata fue cosa fácil. Después de esto, nos dispusimos a consumir algunas de nuestras latas y a contar historias en la fogata. De pronto, el silencio nos abundaba y yo sólo veía sus caras reflejando el fuego, y a lo lejos, veía a Coco corriendo a lo largo de la playa, o de pronto, también a lo lejos, podía ver a Pablo tras su cámara apuntando a varias direcciones.

Nos alcanzó el amanecer justo al momento que se habían agotado los trozos de tablas. Dormimos finalmente por unas 3 horas antes de ir a comer pescados y mariscos al restaurante El Esterito, porque después de ahí, iríamos al Mirador para escalar un un rato por los cerros pegados justo a la playa, fue divertido.
Fue un viaje tranquilo, algo callado, pero a la vez emocionante. Pablo logró mostrarle a su primo varios puntos interesantes de San Carlos y también tomó muy buenas fotos, como de costumbre. Larry aprendió un poco más de español y disfrutó del viaje también; Coco se volvió loca al ver que podía correr por casi cualquier lado, y hasta creyó que podía tomarse toda el agua del mar, pero después se dio cuenta que le hacía daño, aunque no le importó porque pronto volvía a darle sed. Y yo, yo tuve la oportunidad de pasar un día relajante antes de entrar a la escuela. Me encantó escalar.
Espero que mis demás compañeros también hayan hecho algo de provecho todos estos días de ausencia en la escuela. Algunos ya la extrañaban, de veras. Otros, no tanto. En fin, primer día de clases y ya nos establecieron fecha de "pre-entrega". Tenemos trabajo por hacer...
Pablo sugirió llegar a la playa Los Pilares, a un lado del Estero El Soldado, y así lo hicimos. Prepararnos armando la casa de campaña y encender la fogata fue cosa fácil. Después de esto, nos dispusimos a consumir algunas de nuestras latas y a contar historias en la fogata. De pronto, el silencio nos abundaba y yo sólo veía sus caras reflejando el fuego, y a lo lejos, veía a Coco corriendo a lo largo de la playa, o de pronto, también a lo lejos, podía ver a Pablo tras su cámara apuntando a varias direcciones.

Nos alcanzó el amanecer justo al momento que se habían agotado los trozos de tablas. Dormimos finalmente por unas 3 horas antes de ir a comer pescados y mariscos al restaurante El Esterito, porque después de ahí, iríamos al Mirador para escalar un un rato por los cerros pegados justo a la playa, fue divertido.
Fue un viaje tranquilo, algo callado, pero a la vez emocionante. Pablo logró mostrarle a su primo varios puntos interesantes de San Carlos y también tomó muy buenas fotos, como de costumbre. Larry aprendió un poco más de español y disfrutó del viaje también; Coco se volvió loca al ver que podía correr por casi cualquier lado, y hasta creyó que podía tomarse toda el agua del mar, pero después se dio cuenta que le hacía daño, aunque no le importó porque pronto volvía a darle sed. Y yo, yo tuve la oportunidad de pasar un día relajante antes de entrar a la escuela. Me encantó escalar.
Espero que mis demás compañeros también hayan hecho algo de provecho todos estos días de ausencia en la escuela. Algunos ya la extrañaban, de veras. Otros, no tanto. En fin, primer día de clases y ya nos establecieron fecha de "pre-entrega". Tenemos trabajo por hacer...

1 comentarios:
pues...bienvenido...
jaja no se que mas poner...seeya
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